¿Cómo puedo ayudar a mi hijo a aprender a ir al baño?

Quieres saber qué puedes hacer para ayudar a tu hijo a aprender a ir al baño. Lo mejor es que le animes y que lo hagáis juntos, como un equipo. En este artículo te contamos más al respecto.

Aprender a ir al baño puede ser divertido y relajado. No hace falta que te conviertas en un policía estricto. Es mucho mejor si puedes hacerlo junto con tu hijo, como un equipo. ¿Cómo lo consigues?

  • Ten claro lo que puedes esperar. La mayoría de los niños tardan entre 1 y 4 meses en aprender a ir al baño. Pero también puede llevar algo más de tiempo. Querer ir demasiado rápido genera mucho estrés y casi nunca consigue que el niño aprenda realmente a ir al baño.
  • Ten paciencia. No todos los días son iguales. ¿No te sale bien hoy? Mañana será otro día.
  • Mantén una actitud positiva. Con bromas, choca esos cinco y cumplidos, mantendrás un ambiente distendido.
  • Mantén la calma. Los niños se dan cuenta cuando estás estresado o te enfadas con facilidad. Entonces se ponen aún más nerviosos y, a menudo, no les sale bien. O se convierte en una lucha. No hay necesidad de eso.
  • Sé indulgente contigo mismo. Haces lo que puedes. Felicítate por lo lejos que has llegado.
  • ¡No te rindas! A veces es cuestión de perseverar, sobre todo en los pasos 3 y 4. Se puede saltarse un día, pero no dejes pasar días o semanas sin practicar el control de esfínteres (salvo que sea una lucha). Si lo haces, tendrás que volver a empezar desde el principio, y eso es una pena. Así que intenta aguantar, anima a tu hijo y a ti misma, y mantén las rutinas.

No te precipites y sigue todos los pasos

El proceso de aprender a ir al baño es diferente para cada niño, pero sigue los mismos pasos. A algunos niños les resulta muy fácil pasar de un paso al siguiente, mientras que otros necesitan más tiempo o ayuda. Siempre se puede dar un paso atrás si es necesario. Cuando ha pasado algo emocionante, a menudo vemos que los niños no quieren practicar por un tiempo o tienen algunos accidentes. Por ejemplo, después de una mudanza, el nacimiento de un hermanito o hermanita, empezar en un nuevo grupo en la guardería o después de estar enfermos. En ese caso, vuelve a practicar. Puede parecer un paso atrás, pero en realidad os ayuda y es una parte normal del proceso de aprendizaje. Observa siempre atentamente a tu hijo y acompáñalo en lo que necesite. A veces eso significa tomarse un descanso, otras veces, seguir adelante.