¿Y si tu hijo no muestra interés?

A veces parece que los niños no tienen ningún interés en aprender a ir al baño. Prefieren seguir jugando y les parece bien seguir con el pañal. ¿Cómo puedes asegurarte de que, aun así, puedas empezar? En este artículo te contamos más al respecto. Además, te damos algunos consejos para empezar de forma lúdica.

A veces parece que los niños no tienen ningún interés en aprender a ir al baño. Prefieren seguir jugando y les parece bien seguir con el pañal. ¿Cómo puedes asegurarte de que, aun así, puedas empezar? En este artículo te contamos más al respecto. Además, te damos algunos consejos para empezar de forma lúdica.

¿Tu hijo tiene menos de 2 años? Tómatelo con calma.

¿Tu hijo tiene menos de 2 años? En ese caso, quizá sea un poco pronto. Limítate a leerle cuentos y a llevarlo al baño. El interés aparecerá dentro de unas semanas o unos meses. Sigue haciéndole preguntas de vez en cuando o contándole cosas.

Adáptate a lo que tu hijo ya sabe hacer

¿Tu hijo tiene entre 2 y 4 años? ¿Y crees que no muestra interés? Entonces es importante adaptarte a lo que tu hijo ya sabe hacer. Hazlo de forma lúdica y no lo conviertas en una lucha. Empieza por el primer paso y no vayas demasiado rápido. Es decir, no le quites el pañal de golpe. A menudo, los pasos de empezar a mostrar interés y la primera vez en el orinal se dan un poco más rápido en niños de 2 años y medio o más que en los más pequeños. Pero no tiene por qué ser así. Tómate tu tiempo y sigue el ritmo de tu hijo, pero no te rindas.

El niño no quiere dejar de jugar

Muchos niños de 2 años y medio o más están muy acostumbrados a llevar pañal. Les parece una tontería tener que dejar de jugar para ir al orinal o al baño. En realidad, es lógico, ¡porque antes no tenían que hacerlo! Así que dile a tu hijo que enseguida podrá volver a jugar. Deja que tu hijo guarde los juguetes en un lugar seguro, para que otro niño no pueda cogerlos. O deja que se lleve un juguete al baño. A menudo ayuda que tu hijo sepa que el juego aún no ha terminado.

El niño quiere decidir por sí mismo

Además, los niños de dos años y medio o más suelen sentirse ya muy mayores. Ya pueden hacer muchas cosas por sí mismos y, a menudo, se les permite decidir muchas cosas. Precisamente por eso es importante ofrecerles opciones sensatas y mantener el control. Al fin y al cabo, si le haces una pregunta abierta, tu hijo también puede decir que no. En lugar de preguntar: «¿Quieres venir al baño?», es mejor preguntar: «Vamos a echar un vistazo al baño. ¿Quieres hacerlo ahora mismo o prefieres comerte primero la manzana?». También puedes decir: «Antes de comer vamos a echar un vistazo al baño. Puedes venir conmigo. ¡Ven, tiramos de la cadena juntos!». Así te expresas con claridad. No es una pregunta, sino algo que simplemente vamos a hacer. ¡Pero es algo muy divertido!