Al principio, tu hijo seguirá llevando el pañal (paso 1). Puedes hablar sobre el control de esfínteres, leerle cuentos, llevarlo al baño y sentarlo en el orinal con el pañal puesto unas cuantas veces a la semana. Por ejemplo, los días que estés en casa con él.
En el paso 2, tu hijo se quita el pañal durante una hora al día, para ver cómo se siente. Describe lo que ves cuando tu hijo hace caca o pipí, ya sea en el pañal o en el orinal. Puedes hacerlo todos los días, pero con unas cuantas veces a la semana es suficiente. ¿Ha hecho pipí por primera vez en el orinal? Entonces conviene practicar con más frecuencia.
En el paso 3, el bebé estará sin pañal durante unas horas seguidas. Describe lo que ves y ayuda a tu hijo a llegar a tiempo al orinal. Cuanto más practiquéis, mejor. Hazlo al menos un par de veces a la semana, o mejor aún, todos los días.
¿Te va bien? Entonces llegará un día en el que ya no te pondrás el pañal y seguirás practicando mucho (paso 4). Ya no te pondrás el pañal durante el día, así que practicaréis todos los días. En el paso 4 puede ser útil disponer de algo de tiempo extra.


%20Ledenlogo2.png)