Los niños sensibles perciben todo lo que les llega a través de los sentidos con mayor intensidad. Por ejemplo, les resulta muy molesto tener los pantalones mojados. Además, los pañales o los pantalones les pueden picar. Los ruidos del inodoro les resultan más fuertes. Y también pueden experimentar las emociones con mayor intensidad. Por eso, si te enfadas, a menudo se asustan mucho. ¿Tienes un niño sensible? Entonces, tómate tu tiempo y ten en cuenta estos sentimientos. Ponle nombre y mira a ver si puedes ayudar a tu hijo. Muestra comprensión, pero sé firme. Di, por ejemplo: «No ha sido agradable, ¿verdad?, tener los pantalones mojados. Vamos a cambiarte unos secos. Luego nos sentaremos un rato en el orinal. Así nos aseguraremos de que no se te vuelvan a mojar los pantalones». Tómate tu tiempo para que se acostumbre a los sonidos, olores y sensaciones del baño y ponles nombre. Mantén un tono neutro y no digas que todo es «da miedo», «estresante» o «molesto». Mejor di «qué ruido tan fuerte», «qué salpicaduras» y «se nota bien el olor, ¿verdad?».
QA-030


%20Ledenlogo2.png)