La regresión (o «retroceso») es un periodo en el que el niño retrocede temporalmente a una etapa anterior del proceso de aprendizaje para ir al baño: más accidentes, menos interés o una negativa rotunda. La causa y la duración pueden variar; a menudo se trata de una fase breve en la que el comportamiento es ligeramente diferente al de antes.

Ejemplo: un niño que llevaba semanas sin tener accidentes, de repente tiene algunos durante unos días mientras juega intensamente o tras un cambio en la rutina. Las recaídas son algo normal y suelen estar relacionadas con otros factores del entorno, como cambios en casa, en la familia o en la guardería.