Los riesgos del castigo se refieren a los posibles efectos negativos que este puede tener sobre el comportamiento y los sentimientos. En el aprendizaje del control de esfínteres, el castigo puede aumentar la tensión y dificultar el aprendizaje.

Ejemplo: tras un pequeño percance, un niño se siente avergonzado porque se han dicho palabras duras. A partir de ahí, los momentos de juego y de ir al baño se vuelven inquietos.