- Mi hijo puede estar sin pañal durante el día.
- Mi hijo no tiene más de dos accidentes a la semana.
- Mi hijo sabe limpiarse y lavarse las manos solo.
- Mi hijo va al baño sin problemas en otros sitios.
- Mi hijo o hija es capaz de aguantarse hasta llegar al baño.
¿Aún no del todo? No pasa nada: sigue practicando y anima a tu hijo. Cada intento cuenta, y cada pequeño logro es un paso adelante.