Así es como das el gran paso
- Los primeros días sin pañales requieren un poco más de tiempo, paciencia y atención por tu parte. Tu bebé tiene que aprender a sentir cuándo va a hacer pis o caca. Todavía no siempre lo consigue a tiempo.
- Intenta tomártelo con calma los primeros días. Quédate un poco más cerca de tu bebé y comprueba de vez en cuando cómo está. No hace falta que estés pendiente de él todo el tiempo, pero estar un poco atento sí que ayuda.
- Aprovecha los momentos habituales que ya conocéis: después de dormir, antes de comer o antes de salir a la calle. Eso ayudará a tu hijo a acordarse de ir al baño.
- Probablemente habrá pequeños accidentes. A veces, incluso con caca. Puede ser un poco complicado y ocurrir en un momento inoportuno. Es algo normal en esta etapa. Mantén la calma y limpiadlo juntos. ¿Y si todo sale bien? Reconoce también eso: «Lo has notado y has ido al baño. ¡Qué bien lo has hecho! Te estás haciendo mayor».
¿Qué puedes hacer?
- Asegúrate de tener siempre el orinal a mano
- No pierdas nunca de vista a tu bebé. ¿Qué señales observas?
- Pregunta a tu hijo con frecuencia si tiene ganas de hacer pis o caca. Por ejemplo, cada media hora.
- ¿Vas a salir? Antes, lleva a tu hijo al orinal o al baño.
- Lleva siempre ropa de recambio y toallitas húmedas.
- Hazle muchos cumplidos a tu hijo. Destaca lo que hace bien. ¡El simple hecho de intentarlo una y otra vez ya es todo un logro!
- Recompensa a tu hijo y felicítalo cada vez que lo consiga. Por ejemplo, con una pegatina o un choque de manos.
- ¿Ha habido un pequeño percance? Mantén la calma y no te enfades. Recoged juntos y busca ropa limpia. No castigues a tu hijo. ¡La próxima vez irá mejor!