Últimamente habéis practicado mucho con el orinal o el inodoro. Quizás ya conseguís ir a tiempo con bastante frecuencia. En esta fase, seguiréis practicando sin pañal durante el día.
Es un gran paso. Para tu pequeño, pero también para ti como padre o madre. Requiere confianza y, a veces, también un poco de perseverancia.
Los primeros días o semanas pueden ser un poco irregulares. A veces todo va bien y otras veces todavía se producen pequeños accidentes. Eso forma parte del aprendizaje. A veces todo va bien durante semanas y, de repente, vuelven a producirse más accidentes. Tu hijo es muy sensible, por lo que un mal día en el colegio, estar enfermo o incluso una fiesta como la de San Nicolás pueden ralentizar el proceso.
Intenta mantener la calma y seguir con lo que ya habéis practicado. Con la repetición y la rutina, tu bebé aprenderá cada vez mejor a sentir cuándo debe hacerlo.
En los siguientes ejercicios analizaremos juntos situaciones que suelen darse en esta etapa.