- Aprender algo nuevo suele ser emocionante. Lo mismo ocurre con aprender a hacer pipí y caca en el orinal o en el inodoro. Al animar a tu hijo, le ayudas a ganar confianza y a volver a intentarlo.
- Presta especial atención durante un día a la frecuencia con la que le haces cumplidos a tu hijo. Intenta hacerlo un poco más a menudo de forma consciente. ¿Sabías que hasta los 5 años nunca se le hacen demasiados cumplidos a un niño? Es bueno para su autoestima y le ayuda a aprender cosas nuevas.
- Elogia a tu hijo cuando intente hacer algo. Por ejemplo, cuando se siente en el orinal, se baja los pantalones o dice que tiene ganas de hacer pis. Así que no reserves los elogios para el resultado, es decir, para cuando haya conseguido algo.
- Destaca enseguida lo que va bien. Por ejemplo:
«¡Qué bien que te sientes en el orinal!»
«¡Qué bien que lo intentes!»
- ¿Ha conseguido hacer pipí o caca en el orinal? Entonces, felicítale mucho. Dile varias veces: «¡Qué bien lo has hecho!». «¡Pipí en el orinal, guau!».
- ¿No te sale bien o tu hijo no quiere hacerlo? No te enfades, sino sigue animándole. Dile que lo entiendes: «Es bastante difícil, ¿verdad? ¡Pero lo estás haciendo muy bien!».
Esto es lo que puedes hacer
- Elogia a tu hijo cada vez que intente hacer algo. Por ejemplo, sentarse en el orinal. O tirar de la cadena. O bajarse los pantalones él solo. Incluso si solo lo consigue un poco. Dile entonces: «¡Buen intento!» O: «¡Casi a tiempo! ¡Qué bien lo has hecho!».
- Explica claramente qué es lo que está tan bien o lo que es tan bonito.
- Dale un choque de manos o un abrazo después del cumplido. Así tu hijo también lo notará.
- Elogia también los pequeños avances.
- Hazle el cumplido enseguida, en el momento mismo. Así tu hijo entenderá mejor lo que está haciendo bien.
- A veces aún no sale bien. Sigue felicitando y animando a tu hijo. Por ejemplo, puedes decirle: «¿No ha salido nada? No pasa nada. Lo intentaremos más tarde». «Ya casi has hecho pipí, ¡qué valiente! Quizá la próxima vez lo consigas».
Si le animas mucho, mantienes una actitud positiva, tu hijo aprende más rápido y a ti también te resulta más agradable.
¡Ylo hacéis de verdad juntos, como un equipo!